Historias

Las comunidades abordan las causas fundamentales de la crisis en Burkina Faso, Malí y Níger


A young girl proudly stands tall looking straight ahead.
Foto: UNICEF/Prinsloo

Se necesita ahora más que nunca una colaboración a través del nexo entre el desarrollo-humanitario y la paz en el Sahel Central para recuperarse mejor de la pandemia de COVID-19.

La prolongada crisis política, de seguridad y humanitaria en la región del Sahel generó una gran cantidad de desafíos para su gente, como el acceso a servicios básicos, incluidos alimentos, agua y saneamiento, salud y educación, especialmente para los más vulnerables. Debemos abordar los factores subyacentes de las crisis en el Sahel central si queremos ver la paz y los objetivos de desarrollo aterrizados a largo plazo en la región. Todos los actores humanitarios, de desarrollo y de seguridad deben trabajar juntos en países y territorios frágiles y afectados por conflictos.

Como parte de la reforma para acelerar el logro de los objetivos globales, las Naciones Unidas están trabajando juntas de manera más cohesionada. Como declaró la subsecretaria general de la ONU, Amina J Mohammed:

“Solo un enfoque colectivo, integrado e inclusivo, propio y dirigido por los países de la región, apoyará el progreso sostenido hacia la paz y el desarrollo duraderos que tanto se necesitan en conjunto en el Sahel."

El 40% de la población de Malí vive por debajo del umbral de la pobreza y cada año se recorta el presupuesto nacional asignado a los servicios sociales básicos. La región de Liptako-Gourma, que limita con Burkina Faso, Mali, and Níger, padece la ausencia de instituciones estatales, competencia por recursos naturales en general, limitadas oportunidades de subsistencia y extremismo violento de los grupos armados.

Foto: UN Peacebuilding

Los equipos de la ONU, junto con asociados locales e internacionales sobre el terreno, están tomando medidas para apoyar y complementar la respuesta humanitaria de los gobiernos. Estos esfuerzos han ayudado a las comunidades a enfrentar los crecientes desafíos de esta crisis.

Hoy destacamos tres ejemplos de este trabajo coordinado.

1. Agricultores y pastores trabajan juntos por la paz en Níger

Históricamente, el pueblo de Níger enfrentó inseguridad continuada a lo largo de sus vidas y en lo relativo a medios de subsistencia, en específico, debido a la debilidad del Estado de Derecho y la violencia entre comunidades, que resultó en el desplazamiento de comunidades enteras.

Con el apoyo del Fondo de Consolidación de la Paz, la FAO y ONU Mujeres, los conflictos entre agricultores y pastores se redujeron a medida que las mujeres y los jóvenes se capacitaron como constructores de la paz en las regiones propensas a conflictos. Se establecieron más de 350 grupos comunitarios, o ‘Clubes Dimitra’ en 60 aldeas, con más de 10.000 miembros, incluidas más de 6.000 mujeres, y, por primera vez, se desplegaron 151 mujeres mediadoras para 20 comisiones de tierras, beneficiando a 10.521 personas.

“Desde que iniciamos nuestras mediaciones, los campesinos aceptaron el paso de ganado en sus campos gracias a la creación de los pasillos de paso. Se ha restablecido la paz entre agricultores y pastores”, dice Ramatou, mediadora en el Dimitra Club, Níger.

2. Los clubes comunitarios resuelven disputas en Níger

En la pequeña ciudad de Fabidji en la región de Dosso en Níger, los desacuerdos locales entre pastores y agricultores alimentados por la competencia por los recursos crearon tensiones significativas. A medida que los conflictos se volvieron recurrentes y amenazaron la coexistencia pacífica de las comunidades, se crearon clubes comunitarios "Dimitra" para involucrar a las mujeres en roles centrales como mediadoras en la prevención de conflictos.

"Cada club se reúne por separado para discutir temas específicos en un espacio seguro", explica Abdoulaye, un agricultor. "Luego, todos los clubes se reúnen en una aldea y priorizan los problemas y encuentran soluciones. Hemos podido restablecer el diálogo entre nosotros, ya que no queremos depender del apoyo externo para resolver nuestros problemas".

"Durante muchos años nuestro pueblo no tuvo una cosecha [que pudiera ser considerada] decente, principalmente debido a las rivalidades entre agricultores y pastores. Desde el establecimiento de los Clubes Dimitra y las intervenciones de las mujeres mediadoras, hemos tenido la mejor cosecha de este año porque los animales no destruyeron los campos. Esto también ha traído paz a nuestros hogares", agregó otro agricultor.

El éxito del sistema Dimitra Club y su capacidad para generar soluciones de propiedad local a los conflictos entre agricultores y pastores se han vuelto populares en el área. Los vecinos del pueblo interesados ​​en saber más sobre el trabajo de los clubes asistieron a las asambleas del pueblo. "Cuando vimos cómo estos clubes tenían un impacto en Fabidji, decidimos crear clubes Dimitra en nuestra aldea", dijo Mariama, una joven de la comunidad vecina. "Nuestras niñas y mujeres jóvenes enfrentaron el acoso de los hombres. Con el club Dimitra , todas las mujeres jóvenes unieron fuerzas y explicaron el problema durante una asamblea de la aldea. Nosotras, como mujeres jóvenes, ahora nos sentimos seguras y empoderadas para expresar nuestras preocupaciones".

3. Vinculando comunidades para trabajar juntas en Mali

En Malí, la gente experimentó un entorno mejorado a nivel de seguridad, con la creación de 46 comités locales de alerta temprana y consolidación de la paz en tres países, apoyados a través de una asociación entre el sistema de Consolidación de la paz (UN Peacebuilding, en inglés) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Los conflictos entre agricultores y pastores se redujeron significativamente al fortalecer la infraestructura pastoral con un acuerdo sobre 31 corredores de paso, seis puntos de agua, cuatro parques de vacunación, áreas de descanso, y dos vías ganaderas señalizadas. Diez comités locales de gestión de infraestructura conjunta ayudaron a familiarizar a los pastores y agricultores con las leyes de tierras locales y redujeron los conflictos internos y transfronterizos. La participación de mujeres y hombres jóvenes como locutores de radio comunitaria aumentó el alcance sobre el monitoreo y manejo de conflictos, y vinculó comunidades para trabajar juntos.

“Somos mujeres de diferentes comunidades, y nos reunimos regularmente en este espacio para intercambiar ideas vinculadas a la cohesión social y la convivencia en sociedad. Algunos esfuerzos de reconciliación tienen una dinámica totalmente diferente cuando las mujeres participan en el proceso de paz”, agrega la Sra. Saouda Dicko, presidenta de Peace Hut, Soni Ali Ber, Mali.

Muchas más vidas pueden ser salvadas

Los esfuerzos coordinados y sostenidos de las entidades y asociados de la ONU han salvado y protegido millones de vidas. Las agencias de ayuda han brindado nutrición y alimentos, servicios de salud, agua y saneamiento, albergue, educación, protección y apoyo a sobrevivientes de violencia de género.

En lo que va de año, 1.8 millones de personas en Burkina Faso, 1.3 millones en Malí y 1.9 millones en Níger han recibido asistencia humanitaria. Esto se logró con solo el 40% de la financiación humanitaria que necesitamos. Pero con la financiación completa, se pueden salvar muchas más vidas al tiempo que se alivia el sufrimiento humano.

Foto: UN Peacebuilding

El Gobierno de Dinamarca, en asociación con el Gobierno de Alemania, la Unión Europea y las Naciones Unidas, está organizando un evento humanitario en el Sahel Central hoy, 20 de octubre de 2020. El evento de alto nivel contará con una mesa redonda ministerial que se centrará sobre lecciones aprendidas a nivel operacional y los planes prospectivos relacionados con la acción humanitaria, el desarrollo y los esfuerzos de paz, con especial atención al impacto y las consecuencias de COVID-19. Para ver la transmisión del evento, visite UN Web TV.

La acción humanitaria puede ayudar a evitar el deterioro de esta emergencia, pero también se necesitan soluciones sostenibles a largo plazo para abordar las causas fundamentales que están aumentando las necesidades humanitarias, como garantizar la buena gobernanza, invertir en el desarrollo, participar en la resolución de conflictos y la búsqueda de la paz.

Este artículo ha sido adaptado en función de artículos publicados originalmente en el sitio web de la ONU sobre Consolidación de la Paz. Para acceder a más información y recursos relacionados con el evento de alto nivel, visite la página dedicada al evento de OCHA aquí.

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